Aprendizaje en línea en tiempos líquidos

Nos encontramos en medio de un torbellino de información y medios que nos acercan a más conocimiento. Cada año se produce un nuevo canal para consumir conocimientos ya sea de forma gratuita o por medio de un pago que se verá compensado, reflejado por alguna competencia recibida o hasta por un reconocimiento  con  validez ante la autoridad de cada país donde se otorgue el documento.

 

Vivimos en un paralelismo entre lo análogo y lo digital. Las generaciones debajo de los 80’s se resisten al uso del canal de conocimiento, su funcionalidad y versatilidad. Por contraparte las nuevas generaciones están en el extremo de utilizar el teléfono móvil hasta para poder dormir y desperar a un lado del infaltable.  Cada una de las generaciones se comporta justamente desde donde viene, algunas por razones laborales se tendrán que adaptar a un nuevo medio. Sin embargo, casi siempre vemos este choque unas y otras generaciones.

¿Qué se puede hacer desde una óptica conciliadora?

1.- Fomentar la dualidad de enseñanza.

Es muy importante trabajar en la relaciones personales uno a uno. Conocer con cercanía en todo su entorno a otro ser humano.

2.- Desarrollar otras competencias.

 La evolución es una constante acercarse poco a poco a una herramienta permite generar una visión más amplia del mundo.

3.- Aprender lenguajes 

Eso significa saber leer las conductas humanas, interpretarlas y luego hablarlas con cada una de las generaciones interactuando, es decir, ser empático y enterner al otro por el otro.

4.- Comprender y ser parte del mundo colaborativo.

En las generaciones debajo de los 80’s la forma de trabajo comúnmente en casa, empresa y escuela es que había alguien quien dictaba y otro que escuchaba y obedecía. En las nuevas generaciones es más enriquecedor y atractivo el uso de distintas experiencias, angúlos y conocimientos para lograr un resultado compartido.

 

En conclusión,  la propuesta es que en un mundo siempre cambiante tengamos la capacidad de movernos en él, tan rápido e inteligiblemente posible.

 

Ignacio de González 

Thinker  

@ignaciodegon